El sistema Bach es un Sistema de Medicina Natural parecido a la Homeopatía, la diferencia es que la Homeopatía está encaminada a curar las enfermedades físicas y el Sistema Bach o mejor conocido como “Flores de Bach” está enfocado a equilibrar las emociones.

La raíz de nuestras enfermedades inicia con un desequilibrio dentro de nosotros mismos, por la forma en cómo pensamos, cómo sentimos y cómo afrontamos los cambios y el crecimiento personal individual.  El proceso de sanación no es la eliminación de determinados síntomas de una enfermedad, sino un proceso de trabajo interior destinado a restablecer el equilibrio energético en los cuales los Florales de Bach nos pueden ayudar.

El Dr. Bach decía que la enfermedad es el resultado de un desequilibrio emocional y que dicho desequilibrio se produce en el campo energético del ser humano y que si éste persistía, se produce la enfermedad en el cuerpo físico.

El Dr. Bach, concentró las fuerzas específicas de determinadas plantas y flores e interrelacionó la frecuencia vibracional de éstas con determinados rasgos del carácter y la personalidad de sus pacientes, creando así su sistema floral conocido como Flores o Florales de Bach.

¿Qué tan eficaces son?

Su efecto suave, la ausencia de efectos secundarios, su acción terapéutica de apoyo en toda enfermedad y fundamentalmente su sorprendente eficacia, propiciaron que fuera aceptada como medicina complementaria en 1977 por la Organización Mundial de la Salud.

¿Quiénes se benefician de la terapia?

Las flores pueden beneficiar a hombres y mujeres con ansiedad, estrés, depresión, problemas de pareja, trauma, duelo o con enfermedades crónicas o terminales; a mujeres con depresión post parto o menopausia; adultos de la tercera edad; a niños con problemas escolares, de atención, conducta y aprendizaje, con capacidades diferentes o en recuperación de trauma físico o psicológico; adolescentes con problemas de adaptación, comunicación y soledad.

La terapia con flores de Bach se puede combinar con otros medicamentos, ya que no están compuestas por ninguna sustancia material que pueda interferir o reaccionar con su composición química.  Desde el punto de vista de la efectividad de las flores de Bach, no suele haber interacción con los medicamentos convencionales, ya que éstos actúan a nivel físico, mientras que las flores lo hacen a nivel anímico.

Por norma general no hay problemas en tomar flores de Bach mientras se siguen otras terapias alternativas. Tampoco hay motivo para dejar de tomar las flores de Bach si se va a empezar un tratamiento psicoterapéutico.