Aceite de incienso (frankincense)

Se ha utilizado para mejorar los síntomas de Alzheimer, lesiones cerebrales, conmoción cerebral, confusión, depresión, enfermedad de Lou Gehrig, esclerosis múltiple, Parkinson, depresión post-parto, virus de nervios; excelente en casos de cáncer, tumores; reduce la inflamación…

Descripción

El aceite de incienso o también conocido como frankincense, es un aceite sagrado en el Medio Oriente con propiedades extraordinarias.

Propiedades: anticancerígenas, antidepreseivas, antiinfecciosas, antiinflamatorias, antisépticas, antitumorales, expectorante, estimulante del sistema inmunológico y sedante.

Usos comunes:  se ha utilizado para mejorar los síntomas de Alzheimer, lesiones cerebrales, conmoción cerebral, confusión, depresión, enfermedad de Lou Gehrig, esclerosis múltiple, Parkinson, depresión post-parto, virus de nervios; excelente en casos de cáncer, tumores; reduce la inflamación, mejora la respiración; elimina fibromas, verrugas genitales, reduce la inflamación en la hepatitis, apoya al sistema inmunológico, ayuda a mejorar la visión, promueve la estimulación del hígado en casos de cirrosis hepática, reduce la fatiga mental, reduce lunares y pólipos nasales, ayuda a prevenir cicatrices, reduce úlceras, ayuda a regenerar tejidos del útero y disminuir arrugas.

PRECAUCIÓN:  No administre internamente en niños menos de 6 años.  Para uso tópico en niños, utilícelo con precaución diluido con aceite de coco fraccionado.

Usos: aromático, tópico, interno.  Quieres conocer mejor las formas de uso?

Se mezcla muy bien con todos los aceites.

Información obtenida de Esenciales Modernos, Cuarta Edición

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