En 1993, Robert (Bob) C. Beck, doctor en Ciencias, introdujo una forma fácil de aplicar microcorrientes al cuerpo. La tecnología que desarrolló se llama micropulsación, también conocida como electrificación de sangre o purificación de la sangre. La micropulsación se aplica mediante la colocación de electrodos sobre arterias específicas para que las microcorrientes puedan llegar a la sangre.

La micropulsación está enfocada en apoyar las funciones eléctricas naturales del cuerpo. El sistema eléctrico de nuestro cuerpo promueve nuestro sistema inmune, por lo cual al apoyar el sistema inmunológico aumenta la capacidad del cuerpo para curarse a sí mismo. Esta terapia sirve para neutralizar o eliminar cada parásito, hongo, germen, bacteria y virus en la sangre sin afectar las células sanas.

La aplicación de electricidad para la salud provee al cuerpo de electrones, veamos cómo los electrones pueden ser útiles para nuestra salud.

La formación de radicales libres en el cuerpo es un proceso natural. Un radical libre es un átomo con un electrón impar. Un electrón impar pretende extraer un electrón de otro átomo a fin de alcanzar un estado estable. Cuando el cuerpo está sano, este proceso ayuda a limpiar los residuos o toxinas. Un exceso de toxinas aumenta los radicales libres y, a su vez, acelera el envejecimiento y el proceso de la enfermedad.

Fuentes que atrapan los radicales libres, comúnmente llamados antioxidantes, mantiene este proceso bajo control. Vitaminas como la C y E y algunos minerales son llamados antioxidantes debido a que proveen el suministro necesario de electrones para satisfacer los radicales libres.

Los electrones que actúan como antioxidantes nos han dado una nueva manera de entender cómo esta terapia ayuda a nuestros cuerpos a luchar contra los radicales libres. Esencialmente los electrones funcionan de la misma manera que cualquier otro nutriente tales como vitaminas y minerales.

Algunos de los beneficios de la terapia de micropulsación son:

  • Nutre el sistema eléctrico natural del cuerpo
  • Apoya el sistema inmunológico del cuerpo
  • Activa los glóbulos blancos de la sangre que capturan los patógenos
  • Restaura las células a un voltaje saludable
  • Reduce los virus, bacterias, hongos y parásitos
  • Actúa como un antioxidante para limpiar el exceso de radicales libres
  • Equilibra el sistema nervioso – sistema simpático y parasimpático
  • Aumenta el proceso de desintoxicación
  • Mejora la circulación sanguínea
  • Mejora la energía – aumenta la producción de trifosfato de adenosina (ATP) que es fundamental para el suministro de energía a nuestras células
  • Aumenta la capacidad de las células para absorber proteínas
  • Acelera el proceso de recuperación – autosanarse